ESTUDES 2025: adolescentes y apuestas online en España

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El dato de ESTUDES que nadie puede ignorar
Hay cifras que al leerlas por primera vez cuesta asimilarlas. El 8,4% de los chicos españoles de 14 a 18 años presenta adicción al juego según la última encuesta oficial. Casi uno de cada doce chavales adolescentes. No son apostadores casuales – la encuesta mide patrones compatibles con adicción. Es un dato de salud pública que interpela a educadores, padres, operadores regulados y a cualquier persona adulta que conozca a adolescentes.
Esta guía presenta las cifras oficiales más recientes, explica cómo acceden los menores al juego pese a la prohibición legal, y qué factores de riesgo operan en el entorno familiar y escolar.
Las cifras clave de ESTUDES 2025
ESTUDES es la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España, complementaria de EDADES pero enfocada específicamente en adolescentes de 14 a 18 años. La realiza el Ministerio de Sanidad a través del Plan Nacional sobre Drogas con muestra representativa de estudiantes de ESO, Bachillerato y FP.
Los datos ESTUDES 2025, publicados a principios de 2026, incluyen módulo específico de juego con cifras que han encendido alarmas en salud pública. El 8,4% de los chicos españoles de 14 a 18 años presenta adicción al juego según los indicadores aplicados por la encuesta. El 29,8% de los jugadores online adolescentes tiene uso problemático – casi tres de cada diez menores que han apostado online.
El dato de fondo que hace especialmente delicadas estas cifras. Apostar online en España está legalmente reservado a mayores de 18 años. Las casas con licencia DGOJ verifican edad mediante cotejo de DNI obligatorio. Toda la actividad de juego online registrada en menores es, por definición, acceso indebido a través de mecanismos que el ecosistema regulado intenta bloquear pero no siempre consigue.
Otros datos de ESTUDES que contextualizan. El 14% de los adolescentes ha realizado alguna apuesta presencial en el último año (lotería física, apuestas en establecimientos). El 6% ha apostado online. Aproximadamente la mitad de los que apuestan lo hacen con frecuencia mayor a mensual. El gasto medio declarado es moderado (10-30 euros mensuales) pero se concentra en tramos altos entre los casos problemáticos.
Diferencias entre chicos y chicas
La brecha de género en el juego adolescente es de las más marcadas de todas las conductas adictivas medidas por ESTUDES.
Chicos: prevalencia de juego online en último año 9,3%. Patrón problemático en jugadores: 35%. Apuesta deportiva como modalidad principal.
Chicas: prevalencia de juego online en último año 2,7%. Patrón problemático en jugadoras: 18%. Modalidades más variadas, con menor peso de apuesta deportiva.
La ratio chico/chica en juego online adolescente es de aproximadamente 3,5 a 1. Es una de las brechas de género más amplias entre conductas de riesgo. Para comparar, la brecha en consumo de cannabis entre adolescentes es aproximadamente 1,3 a 1 – mucho menor.
Por qué esta brecha. Varios factores convergentes. El marketing histórico del sector apuntaba especialmente al público masculino joven (hasta las restricciones del Real Decreto 958/2020 del mercado español que frenaron las campañas más agresivas). El deporte como hobby masculino dominante crea bedrock cultural para la apuesta deportiva. La presión de grupo en chicos adolescentes se manifiesta con más frecuencia en conductas de riesgo financiero. Esta combinación produce la brecha observada.
Sportradar, en su informe de integridad más reciente, publica datos sobre conductas comparables. Andreas Krannich, vicepresidente ejecutivo de Integrity Services de Sportradar, reflexiona sobre el patrón general: The relative stabilisation of suspicious match numbers in 2025 is encouraging, yet it reinforces the importance of continued vigilance. Match-fixing remains an evolving threat, and sustained investment in technology, intelligence, education, and collaboration is essential to staying ahead of those seeking to corrupt sport
. La educación como herramienta se aplica también a la prevención del juego en menores – vigilancia continua y educación son hilos conductores comunes.
Cómo acceden los menores al juego online pese a la prohibición
La pregunta operativa. Si las casas con licencia DGOJ verifican edad, ¿cómo se explica el 6% de adolescentes que han apostado online en el último año?
Vía uno: suplantación de identidad. El menor accede a la cuenta de un familiar adulto (padre, hermano mayor, pareja de alguno de los dos). Es la vía más frecuente detectada en estudios cualitativos. Los adolescentes que acceden así suelen hacerlo con conocimiento explícito o tácito del adulto titular, que subestima el riesgo. Esta vía es ilegal técnicamente pero fácilmente invisible para la casa – la cuenta está verificada a nombre de un adulto y los datos de pago también.
Vía dos: registro con documentación falsa. Menos frecuente porque los sistemas de verificación de casas reguladas detectan inconsistencias (edad vs fecha nacimiento del DNI, fotografía que no coincide con datos, etcétera). Los menores que han conseguido registrarse directamente con identidad propia suelen usar casas no reguladas en España sin licencia DGOJ.
Vía tres: casas offshore sin licencia española. Esta es la vía más preocupante. Operadores sin licencia DGOJ que operan técnicamente desde Malta, Curaçao u otros territorios, accesibles desde España aunque la normativa los excluya. Estas casas tienen controles de edad menores o inexistentes y son el canal principal del acceso juvenil al juego online.
Vía cuatro: apuestas entre particulares. Apps y canales informales (Telegram, WhatsApp) donde personas apuestan entre sí sobre resultados deportivos. No es «juego regulado» en sentido estricto pero funciona como apuesta de facto para adolescentes que no acceden al mercado legal.
Vía cinco: modalidades adyacentes. Loot boxes en videojuegos, compra de fichas virtuales en juegos móviles, apuestas con elementos virtuales (skins de videojuegos). Estas modalidades están en zona regulatoria gris a nivel europeo y son puertas de entrada al hábito de apostar que luego se traslada al juego propiamente dicho cuando el menor cumple la edad legal o accede por otras vías.
Factores de riesgo en familia y escuela
Los datos ESTUDES permiten cruzar prevalencia de juego con variables del entorno.
Factores familiares asociados con mayor riesgo. Padres o hermanos mayores con hábito de apuesta frecuente. Hogares donde se habla de apuestas deportivas de forma normalizada sin señalar riesgos. Ausencia de supervisión en uso de dispositivos móviles y ordenadores personales del menor. Disposición de dinero de bolsillo significativo sin control del destino (el menor tiene capacidad de depositar en casas offshore sin que los padres lo detecten).
Factores escolares y sociales. Grupos de amigos donde la apuesta es conversación frecuente. Clima de aula donde comentar resultados deportivos y apuestas del fin de semana es rutina. Presión social entre iguales vinculada al conocimiento de cuotas y resultados. Estos factores no son «causa directa» pero sí terreno fértil que se combina con predisposición individual.
Factores protectores. Conversación abierta en familia sobre los riesgos del juego, sin estigmatización. Supervisión proporcionada del uso de tecnología sin ser invasiva. Actividades extraescolares estructuradas que ocupan tiempo libre. Modelo adulto que maneja el juego (si existe) de forma responsable y con consciencia explícita.
El rol del sistema educativo es relevante. Programas de prevención escolar sobre juego problemático han demostrado efectividad moderada en estudios internacionales. En España la oferta de programas sistemáticos aún es desigual según comunidad autónoma – algunas administraciones han desarrollado materiales específicos para secundaria, otras aún no.
Las familias que sospechan patrón problemático en un adolescente disponen de recursos. La orientación profesional es la vía principal: psicólogos especializados en adicciones comportamentales atienden casos adolescentes con protocolos específicos. Para ampliar el marco sobre prevención y recursos de ayuda, la guía sobre juego responsable en apuestas de Euroliga cubre las opciones disponibles.
Preguntas frecuentes
¿Está permitido apostar a los 17 años?
No. La edad mínima para apostar en casas con licencia DGOJ en España es 18 años cumplidos. Las casas verifican edad mediante cotejo obligatorio del DNI en el proceso de registro. Cualquier acceso al juego online por parte de menores se produce vía incumplimiento de la norma, habitualmente mediante uso de cuentas de adultos o acceso a casas sin licencia española.
¿Qué hacer si detecto apuestas en un adolescente?
El primer paso es conversación tranquila sin confrontación, para entender el patrón (frecuencia, cantidades, modalidad utilizada, estado emocional vinculado). Si la conducta parece puntual y sin señales de patrón problemático, el diálogo familiar y límites claros pueden bastar. Si aparecen señales de adicción (ocultación, ansiedad, dinero que no se explica), buscar orientación profesional de psicólogo especializado en adicciones comportamentales es el paso siguiente. Los servicios públicos de salud ofrecen atención en muchas comunidades.
Creado por la redacción de «Apuestas Euroliga».
